Experiencias SVE. Nuestra voluntaria SVE en República Checa, Elvira Abellán, nos comparte una de las experiencias que su proyecto de voluntariado le ha brindado: un encuentro con la comunidad hispanoblante checa.

Si tu también quieres participar en una experiencia de voluntariado en Europa, échale un ojo a nuestras plazas disponibles y anímate.


Días españoles en Náchod

Sin duda, lo mejor de la experiencia de voluntariado es conocer personas y lugares. Estos últimos meses mi voluntariado está lleno de viajes, dentro y fuera de República Checa, y uno de ellos fue para participar en un evento sobre cultura española en la pequeña localidad de Náchod.

A principios de abril tuvo lugar este evento, “Días españoles” (Španělské dny v Náchodě), en Déčko, en la ciudad de Náchod, en la Región de Hradec Králové, situada en el nordeste de Bohemia, muy cerca de la frontera con Polonia. Fue organizado por Lucie Pavlíčková, profesora de español en el centro educativo Jiráskovo Gymnázium Náchod, y David Montes Vázquez, voluntario europeo en Déčko, una organización juvenil cuya actividad principal es el trabajo regular y las actividades con niños, jóvenes y familias. Organizan también campamentos de verano, actividades abiertas para la comunidad, fiestas, seminarios y eventos culturales como este, en el que se llevaron a cabo diferentes actividades para traer un pedazo de la cultura española y sudamericana a Náchod.

Me sorprendió mucho el edificio y el nivel de implicación de los jóvenes de Náchod en este centro. El lugar es una especie de casona en lo alto de la montaña, rodeada de jardines y pistas para actividades deportivas, estaba lleno de niños y padres.

Una señal de que saben lo que hacen y lo hacen bien es que muchos de estos padres en su día acudieron aquí como niños y ahora traen a la nueva generación. Nuestro papel en el festival fue el de presentarnos, hablar sobre nuestro lugar de procedencia, nuestra motivación para estar aquí, qué nos está pareciendo la experiencia y el país y tener un pequeño coloquio con los hispanohablantes de la zona, bastantes más de lo que se puede pensar. Y es que entre los checos el español es bastante popular. Pero tengo que decir que no se lo pusimos muy fácil con los acentos tan dispares. Fuimos 4 voluntarios, de Galicia, Granada, Segovia y Luzka, la supermotivante profesora de español, nos invitó a sus clases de español en el instituto para hablar con los estudiantes de español. También aprovechamos para hablarles sobre el voluntariado europeo y sus ventajas y para animarles a realizar un SVE en España, con lo que terminarían de perfeccionar el idioma.

Entre clase y clase tuvimos tiempo de hablar con Luzka de las diferencias culturales que encontramos los españoles aquí y ella nos contó lo propio de su experiencia cuando vivía en España. Es muy curioso ver cómo lo que a uno le puede parecer lo más normal del mundo a otro les resulta de lo más extraño.

Fue además una buena oportunidad para reencontrarme con otros voluntarios, hablar sobre nuestro tiempo aquí, ver cómo es su día a día y cómo trabaja su organización, juntarnos un grupito de españoles en una pequeña cocina para hablar, cocinar, comer y tener una larga sobremesa juntos; algo que la verdad se echaba de menos. Incluso hubo tiempo para disfrutar de la naturaleza (aprovechando la explosión de la primavera) e ir de excursión andando a Polonia, no os asustéis, el pueblo polaco más cercano está a 7 km.

Anuncios