Job Shadowing en Turquía. Jorge Juan Monserrat, profesor del instituto Puig Castellar de Santa Coloma de Gramenet, en el que Mundus gestiona la oficina internacional, nos cuenta su experiencia de observación laboral en Adazapari (Turquía), donde visitó un centro de estudios para conocer de primera mano el sistema educativo turco e intercambiar buenas prácticas.


 

Primero hablare de mis vivencias. Pidiendo disculpas de antemano, este simple profesor, por cualquier incorrección, y como dijo el ex Rey después de alguna cacería inoportuna: ¡No lo volveré a hacer!

En este proyecto hay varios objetivos: uno de ellos es aprender técnicas que me ayuden en la docencia (mismos problemas, diferentes soluciones), otro sería conocer el sistema educativo turco que es francamente interesante, otro establecer lazos entre las dos escuelas (próximos convenios, intercambios), conocer mejor la cultura, etc.

Mi destino fue Adazapari o Sakarya ( algo así como municipio y ciudad) concretamente el centro de estudios Satso Mesleki ve Teknik Anadolu Lisesi. Esta ciudad es una ciudad “tradicional”, conservadora podríamos decir, esto marca mucho el día a día en el centro. Nada que ver con Estambul.

¿Cómo es el sistema educativo?

La educación es obligatoria hasta los 18. Aunque a los 16 se puede ir hacia la parte técnica. Lo que diríamos la FP. No tienen un grado superior como nosotros. Cuando un estudiante no pasa de las asignaturas, entonces, por la mañanas va a trabajar y por las tardes continúa estudiando en algo denominado sistema abierto, del que ya hablare más adelante.

Hay muchas cosas positivas que me han llamado la atención, me lo esperaba en condiciones muy pobres, pero no es así: pizarras electrónicas, y el próximo año me han indicado que regalar una tablet a cada alumno (esto me recuerda al proyecto de un ordenador a cada alumno de la ESO).

Los alumnos me recuerdan mucho a los alumnos de mi centro, el Puig Castellar, aquí un poco mas movidos que otros pero en general similares, salvo la diferencia de edad, aquí es raro ver a un alumno con mas de veinte años pero esto viene dado por el sistema educativo.

Tiempo atrás, me cuenta un compañero, era típico que los padres vinieran y dijeran “la carne de de mis hijos es suya, los huesos míos”. Pero en los nuevos tiempos está terminantemente prohibido golpear a un alumno.

En cada clase y departamento oficial es obligatorio la foto de Atatürk, hay una amplia veneración por el. Esto puede recordarte a otros tiempos en España.

Las clases se dividen en tiempos de 45 minutos teniendo 15 minutos de descanso entre clase y clase,donde la mayoría de profesores se dirigen a la sala de profesores y toman té o café en un ambiente muy agradable.

Los alumnos se quedan solos en el aula y son los propios alumnos algunos con tareas especiales (alumnos que tienen una tarjeta identificativa) quienes tiene que controlar que todo funciona correctamente. Hay, por supuesto, un buen numero de conserjes y personal de servicios lo cual aligera y mucho esta situación. Teniendo guarda el centro 24h. Se les permite cierto alboroto y libertad pero por supuesto con unos límites evitando por supuesto el gamberrismo o trifulcas.

Tanto los materiales para las materias como las actividades están directamente proporcionadas por el estado, aunque parte del material que el profesor pide a los alumnos su compra.

Cuando un alumno hace una tarea bien o es el primero en acabarla correctamente el resto de alumnos aplauden. Esto sorprende y me da la sensación que forman más grupo.

Todos los alumnos técnicos por lo tanto mayores de 16 años, antes de entrar a las aulas se colocan una bata blanca, así como el profesor, esto puede repercutir en su comportamiento después.

Cuando suena el timbre nadie se preocupa de sacar a los alumnos o no, las aulas quedan abiertas y con un ambiente de libertad que me sorprendió acerca de lo que tenemos preconcebido de Turquía.

Los alumnos técnicos hacen prácticas remuneradas (FCT) en empresas tales como: Toyota, envasadora de Coca Cola o algunas empresas locales cobrando un tercio del sueldo y recibiendo al igual que aquí una evaluación, un proceso que me recuerda al realizado en Cataluña.

Bueno, acabo esta primera parte sino me extendería hasta la extenuación. Dejaré para otras partes un montón de anécdotas y aspectos negativos (desde mi opinión) puesto que si lees solo esto pensaras que es un sistema fantástico y feliz y no es así. Como todo sistema tiene sus puntos fuertes y débiles. Es un modelo diferente pero hay mucho que aprender.

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