La primera semana de diciembre participé en el curso “Build Up Your Future” en Rimini, Italia. Es el primer training internacional que hacía, con lo que no sabía qué mi iba a encontrar, ni qué íbamos a hacer ni qué tipo de personas iba a conocer. Y lo cierto es que iba sin esperar demasiado, así sea lo que sea lo que me encontrase, me sorprendería si o si. Y así fue, éramos personas de 13 países distintos y pasados los primeros días teníamos ese sentimiento de grupo que algunas veces es difícil de encontrar hasta en tus grupos más cercanos. Cada día teníamos “clases” por la mañana y por la tarde, comíamos juntos y compartíamos experiencias. La parte más lúdica quizá eran las noches interculturales, donde cada país trajo productos típicos y ¡nos enseñaban tradiciones o bailes increíbles! En el día libre tuvimos la oportunidad de visitar San Marino, un país pequeñito que teníamos cerca, donde pudimos darnos un respiro y hacer un poco de turismo.

Sin título

El curso Build Up your future me ha enseñado muchas cosas, tanto el contenido como las personas que he conocido. Éramos personas de países distintos pero con una cosa en común, la convicción de que podemos ser los dueños de nuestro propio futuro. Conocer a personas que piensan distinto a ti de enriquece, te hace replantearte tus ideas, o aferrarte más a ellas, para bien o para mal, te mueve algo dentro. Los workshops que hicimos acabaron en debates, en reflexiones, en intercambios… en definitiva, en aprendizaje y reconstrucción del conocimiento que ya podíamos tener. Si me tuviera que quedar sólo con una cosa, escogería el método. Un método pedagógico que te hace crear tu propio camino, que te da espacio para expresarte y también para equivocarte. ¿Hay una manera mejor de aprender que equivocándote? Ese momento está cargado de sentimientos, a partir de ese momento sabes qué es lo que no debes hacer la próxima vez. En el sistema en el que hemos estado educados no hay espacio para equivocarnos, está todo pautado, todo dictado. Has de hacer estos ejercicios, este examen, si lo superas perfecto, si no, es que no llegas a los mínimos que la sociedad te exige. Se pueden contar con los dedos de una mano los espacios que tenemos durante nuestra educación obligatoria para crear, para ser críticos, para equivocarnos. Por todo esto creo que debemos aprovechar oportunidades que tenemos para seguir formándonos como personas y como agentes de cambio.

Con lo que animo a todo aquel que no se haya animado aún a que participe en este tipo de formaciones!! 😉

Alejandra

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